La intervención de la Unión Obrera Metalúrgica cerró acuerdos salariales que consolidan una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores metalúrgicos.

En la paritaria general, entre marzo de 2025 y marzo de 2026, la recomposición salarial quedó al menos 12,4 puntos porcentuales por debajo de la inflación. Una diferencia que refleja, en términos concretos, una caída significativa del salario real de miles de trabajadores.
La situación resulta todavía más grave en la rama siderúrgica. Después de casi dos años de disputa salarial, la intervención terminó cerrando la paritaria con una recomposición acumulada 23 puntos porcentuales por debajo de la inflación, consolidando una pérdida de aproximadamente 11 puntos de salario real.
Ganan las empresas
De esta manera, la intervención terminó concediendo aquello que durante meses reclamaron las principales empresas del sector, entre ellas Tenaris y Ternium: cerrar el conflicto aceptando una recomposición que no recupera lo perdido frente al aumento del costo de vida.
Lo que durante casi dos años fue una lucha por defender el salario terminó convertido, bajo la intervención, en la consolidación de la pérdida salarial.
Los números son contundentes: los trabajadores perdieron contra la inflación y las empresas consiguieron cerrar la discusión salarial sin devolver el poder adquisitivo perdido.
La intervención cada día que pasa significa deterioro para el poder adquisitivo de los trabajadores y es funcional a las empresas.




