Según la Ministra de Seguridad de la Nación Argentina el informe que realizó el organismo internacional que analiza 15 movilizaciones realizadas durante 2024 “es ridículo y fuera de lugar” y afirmó: “están del lado de los delincuentes”
“El 2024 no fue un buen año para expresar el disenso en las calles”, se afirma en el informe, realizado por Amnistía Internacional Argentina y relativizado por las autoridades nacionales. Advierte sobre un “uso excesivo de la fuerza”, contabiliza –de manera aproximada– más de mil heridos en las protestas y denuncia una comunicación por parte del Gobierno que avala la “represión”. “Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, al menos 15 protestas en la Ciudad de Buenos Aires fueron reprimidas de manera excesiva e ilegítima por las fuerzas de seguridad contra personas que ejercen el derecho a manifestarse pacíficamente, restringiendo el ejercicio de la libertad de expresión”, señala el texto.
El informe reúne el testimonio de manifestantes afectados, las respuestas del Ministerio de Seguridad a muchos de sus pedidos de acceso a la información pública, y una línea de tiempo con las protestas relevadas, en las que se contabilizaron 1155 heridos.
Sí, entendemos. Entendemos que los gobiernos se enojen con nuestro trabajo. De hecho, entre los países que desacreditan nuestros informes sobre el uso abusivo de la fuerza, armas menos letales y detenciones arbitrarias están, por ejemplo, Venezuela y Nicaragua. Tiene sentido:… https://t.co/6hWAQdKQZW pic.twitter.com/7juL5ET1bn
— Amnistía Internacional Argentina (@amnistiaar) January 13, 2025
Amnistía Internacional remitió sus preocupaciones a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y a las Naciones Unidas en julio y octubre con sendas cartas, respectivamente. Para el organismo, el protocolo “parte de la premisa de que toda protesta social atenta contra la seguridad y el orden público”, dice una de las misivas, “y fija pautas de actuación policial y estatal que vulneran el derecho a la libre reunión y asociación, libertad de expresión y de protesta social”.




