Las cinco fuerzas federales se manifestaron en una protesta inédita por salarios: reclaman sueldos bajo la línea de pobreza, los suicidios, el abandono institucional y la falta de respuesta de en atención médica.
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Este jueves se realizó un reclamo frente al edificio Centinela de Gendarmería Nacional, donde personal activo y retirado de Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, Servicio Penitenciario y Policía de Seguridad Aeroportuaria, pidieron por los bajos sueldos, los suicidios, el abandono institucional y la falta de respuesta de en atención médica.
La presencia de agentes en actividad fue limitada por el temor a posibles represalias y sanciones internas.
La protesta se realizó este 2 de abril desde las 11 en el edificio ubicado sobre la avenida Antártida Argentina 1480 y se extendió hasta alrededor de las 12:30. Bajo el lema “Todos juntos por un salario digno”, el acto tuvo un carácter simbólico y pacífico, y reunió a unas 200 personas, de acuerdo con estimaciones realizadas en el lugar.
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La movilización se concretó poco después de finalizado el acto encabezado por el presidente Javier Milei en Plaza San Martín, en el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas donde aseguró que destinará el 10% de los ingresos por privatizaciones a comprar armamento para “reconstruir las Fuerzas Armadas”. Ambos puntos se encuentran separados por poco más de un kilómetro, y pese a que la protesta había sido anunciada con antelación, el Ejecutivo resolvió no aplicar el protocolo antipiquetes.
Alza de suicidios en Gendarmería
En 2025, los casos se triplicaron respecto de 2024. Este año ya se registran dos suicidios dentro de las fuerzas. Esto pone en evidencia la falta de “política permanente de salud mental”.
Los suicidios de soldados y el de un gendarme desnudan que los soldados están bajo la línea de pobreza, se endeudan a tasas del 196 por ciento anual, y buena parte piden la baja y entran a las fuerzas policiales o de gendarmería. Al gobierno le interesa sumar efectivos a la represión.
Salarios bajos y reparto por aplicaciones
El reclamo salarial se apoya en la situación de los ingresos más bajos dentro de las fuerzas federales, que rondan entre los 700.000 y los 900.000 pesos mensuales. Esos montos se ubican por debajo de la línea de pobreza, estimada en alrededor de 1.400.000 pesos para una familia tipo con dos hijos.
Esta situación obliga a muchos efectivos a complementar sus ingresos con trabajos informales, como el reparto de comida a través de aplicaciones. El malestar se amplificó en grupos de WhatsApp internos, donde se terminó de coordinar la movilización de este 2 de abril, por ser una fecha de fuerte carga simbólica.
Sin protección médica
A la cuestión salarial se suma el colapso de la obra social. Los manifestantes señalaron problemas en las prestaciones médicas tras la división del antiguo sistema en dos entidades, OSFFESEG para las fuerzas de seguridad y OSFA para el personal militar, un cambio que, según denuncian, no mejoró la atención.
Las críticas también alcanzan a la conducción política del área de Seguridad. Sectores del personal cuestionan la gestión de Alejandra Monteoliva y sostienen que el lema oficial “Cuidar a los que nos cuidan” no se refleja en las condiciones laborales actuales.





