Las familias argentinas padecen un altísimo nivel de morosidad, con niveles récord respecto de años previos. A esto su suman las elevadas tasas de interés y una pérdida del poder adquisitivo de los salarios registrados, pese a la desaceleración de la inflación.

El nivel de irregularidad de las financiaciones a los hogares alcanzó en abril pasado el 12,1 por ciento, lo que refleja un aumento de 4,3 puntos porcentuales en los últimos seis meses; por su parte, consultoras financieras del país advierten de una tendencia en ascenso reportada hacia mayo con niveles que podrían superar el 15 por ciento.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) indicó que los mayores incrementos relativos de morosidad se reportaron en los préstamos personales con un aumento del 14,9 por ciento, y de las tarjetas de crédito con 12,5 por ciento en el cuarto mes del año.
El panorama de pérdida de solvencia de los individuos y familias se produce en un contexto marcado, entre múltiples factores, por la caída del salario real frente a la subida de precios así como por las altas tasas de interés.
Los salarios del sector registrado (formal) en Argentina acumularon un incremento del 12,7 por ciento en los primeros cinco meses del 2026, quedando dos puntos por debajo de la inflación que escaló 14,7 por ciento desde enero hasta mayo.
De acuerdo con datos de la consultora Research For Traders, “la morosidad en el crédito a las familias sigue subiendo, alcanzando la zona del 16 por ciento y afectando a más de cinco millones de personas”.
“La irregularidad de la cartera de crédito a las familias llegó en mayo al 15,9 por ciento, 0,5 puntos porcentuales más respecto a abril entre los deudores exclusivos de bancos que se estima en 14,2 millones de personas, cerca de un 20 por ciento registra mora, frente al 28,4 por ciento que solo tienen deuda en fintech”, señaló el informe de la consultora.
La trampa de los préstamos de las billeteras digitales
“La mora en las entidades no financieras de Argentina, es decir, en las billeteras virtuales y las empresas fintech se ha disparado enormemente, arriba del 30 por ciento”, detalla el informe.
El aumento de la morosidad evidencia el deterioro de la capacidad de pago de una parte de los hogares argentinos, en un contexto de elevadas tasas de interés y de una recuperación aún incompleta del poder adquisitivo de los salarios.




