El gobierno libertario obligó a las familias a privarse de los productos más clásicos. Los datos se desprenden de informes del Instituto Nacional de la Yerba Mate, el Instituto Nacional de Vitivinicultura y la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina.

El primer semestre del año dejó un balance preocupante para tres de los productos más asociados al consumo cotidiano en la Argentina: la yerba, el vino y la carne vacuna. Los datos oficiales de los organismos que relevan cada mercado, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), muestran escenarios delicados en todos los casos.
El comportamiento, sin embargo, no fue uniforme dentro de cada mercado. En la yerba mate hubo cuatro meses de caída y dos de recuperación. El vino registró una leve suba en el semestre, pero con un consumo per cápita cerca del mínimo histórico. En el caso de la carne vacuna se produjo la baja más pronunciada de los últimos seis años, coincidente con un nivel de precios y un volumen y valor de las exportaciones altos en términos históricos.
Yerba mate: señales ambiguas
Las salidas de yerba mate elaborada con destino al mercado interno sumaron 137.344.209 kilogramos entre enero y junio de este año, según el INYM. La cifra implica una baja de 0,7% frente a los 138.313.631 kilogramos comercializados en el mismo semestre de 2025. Sin embargo, junio marcó lo que puede ser el principio de un cambio de tendencia: las ventas llegaron a 23.458.938 kilogramos, un 9,5% más que en junio de 2025.




