La celebración central se realizará el próximo sábado 1 de agosto en Punta de los Llanos y reunirá a autoridades nacionales, representantes de la Iglesia de todo el país, organizaciones sociales y miles de peregrinos para homenajear al obispo riojano beatificado por el papa Francisco junto a Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera.

A cincuenta años de su martirio, la figura de Monseñor Enrique Angelelli continúa trascendiendo las fronteras de La Rioja para consolidarse como uno de los grandes referentes de la Iglesia argentina y de la defensa de la dignidad humana.
Su legado volverá a convocar este sábado 1 de agosto a miles de personas en Punta de los Llanos, donde se desarrollará la conmemoración central por el cincuentenario de su asesinato, en una jornada que reunirá a autoridades nacionales, obispos, sacerdotes, organizaciones sociales, dirigentes, peregrinos y fieles provenientes de distintos puntos del país.
Designado obispo de La Rioja por el papa Pablo VI en 1968, Angelelli encontró en la provincia el lugar donde desarrolló una pastoral profundamente comprometida con las realidades de su pueblo. Recorrió comunidades rurales, acompañó a trabajadores, pequeños productores y familias campesinas, promovió cooperativas y alentó la organización comunitaria convencido de que el Evangelio debía traducirse en acciones concretas de justicia, solidaridad y promoción humana.
Inspirado por el Concilio Vaticano II y la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín, hizo de la cercanía con los más vulnerables el sello distintivo de su ministerio episcopal.
Aquella opción pastoral lo convirtió en una voz de fuerte compromiso social en uno de los períodos más complejos de la historia argentina. Tras el golpe de Estado de 1976, la persecución alcanzó también a la Iglesia riojana.
El asesinato de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, dos de sus colaboradores más cercanos, marcó el inicio de una secuencia trágica que culminó el 4 de agosto de ese año, cuando Angelelli fue asesinado en la Ruta Nacional 38, a la altura de Punta de los Llanos, mientras regresaba de celebrar las exequias de ambos sacerdotes.
Durante años, el hecho fue presentado oficialmente como un accidente automovilístico. Sin embargo, la Justicia argentina determinó que se trató de un homicidio cometido en el marco del terrorismo de Estado y condenó a sus responsables por un crimen de lesa humanidad.
Décadas después, la Iglesia Católica también reconoció que Angelelli fue asesinado por odio a la fe (odium fidei), al considerar que quienes planificaron su muerte buscaron silenciar una manera de vivir el Evangelio profundamente comprometida con los más humildes y con la defensa de la dignidad humana.
Ese reconocimiento permitió que el papa Francisco autorizara su beatificación en 2018, celebrada al año siguiente junto a Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, sin necesidad de acreditarse un milagro, tal como establece la Iglesia para los casos de martirio.
Homenaje nacional
La celebración del próximo sábado será presidida por el arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, y contará con la participación de obispos y sacerdotes de distintas diócesis del país, además de autoridades nacionales, provinciales y municipales.
Las actividades comenzarán por la mañana con la recepción de peregrinos y culminarán con la celebración en el lugar del martirio y el tradicional Fogón de la Memoria. Durante toda la jornada habrá un espacio destinado a artesanos y emprendedores locales, puestos gastronómicos, el tradicional locro comunitario, propuestas impulsadas por la Asociación de Ex Presos Políticos, un espacio recreativo para niños y visitas al Centro de Interpretación, recientemente renovado junto con todo el predio de la Ermita “El Pastor”, que fue refaccionado y parquizado para recibir a los visitantes.
Uno de los momentos de mayor significación histórica y emotiva será el responso por José Luis Goyochea y Nélida Noemí Moreno, militantes riojanos secuestrados en 1977 durante la última dictadura cívico-militar. Sus restos fueron hallados e identificados recientemente por el Equipo Argentino de Antropología Forense en la zona conocida como Loma del Torito, dentro del predio del ex centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba.
La ceremonia contará con la presencia de sus familiares y formará parte de un acto de memoria, reparación y homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado. Posteriormente, los restos de Goyochea permanecerán en La Rioja, mientras que los de Moreno serán trasladados a Córdoba.
A medio siglo de su martirio, la figura de Enrique Angelelli continúa convocando a creyentes y no creyentes alrededor de valores que trascienden el tiempo y las diferencias: el compromiso con los más vulnerables, la defensa de la dignidad humana, la búsqueda de la justicia social y la construcción de una sociedad más fraterna. Por eso, la conmemoración del próximo sábado no será solamente un homenaje a la memoria de un obispo, sino la renovación de un legado que sigue formando parte de la historia contemporánea de la Argentina.




