El gobierno colombiano recibió una carta de Estados Unidos que insta a retrasar de inmediato una nueva regulación de seguridad automotriz que, de ser aplicada, pondría en peligro las exportaciones de automóviles estadounidenses hacia el país sudamericano.

La misiva firmada por el representante estadounidense de Comercio, Jamieson L. Greer, aduce que el cambio en la regulación por parte de Colombia “constituye una práctica comercial injusta” que puede generar medidas retaliatorias.
La resolución de Colombia, que busca cambiar los estándares de los sistemas de frenos en los vehículos, no ha entrado en vigencia, pero se espera que lo haga a partir del 16 de mayo, según el Ministerio de Transporte.
Colombia manifestó la semana pasada su voluntad de negociar con Estados Unidos, su principal socio comercial, el arancel del 10% impuesto a sus productos por el gobierno de Donald Trump. Ahora, la regulación automotriz será parte de la conversación.
El gobierno estadounidense advirtió que si Colombia “no corrige esta situación, podría resultar en el cese total de las importaciones de automóviles estadounidenses” que representan casi 700 millones de dólares anuales “al poner fin a la aceptación, por parte de Colombia, de las normas y procedimientos de certificación de vehículos de motor de Estados Unidos y sus componentes”.
La ministra de Comercio aseguró que la regulación automotriz es un tema que está “sobre la mesa hace tiempo” para cumplir con estándares internacionales de las Naciones Unidas en materia de seguridad vial.
“Estados Unidos lo está poniendo sobre la mesa porque eso implicaría una barrera… ya que ellos están regidos por otros estándares”, dijo Rusisque a Blu Radio.
“Sin embargo, no es con presiones. Nosotros estamos analizando los escenarios a partir de los intereses de nuestro país… Evidentemente eso será parte de la conversación con EEUU”, agregó.
AP




