El secretario del Tesoro de los EEUU respaldó el “triple ajuste” del gobierno de Javier Milei

En una entrevista con Bloomberg, el funcionario clave del gabinete de Donald Trump hizo mención a la reunión que tuvo con el jefe de Estado y el ministro de Economía Luis Caputo, el día en que comenzó a funcionar la tercera fase del plan económico, con una liberación de buena parte de las restricciones cambiarias.
“El motivo de mi presencia hoy es que es un día clave. El gobierno de Milei ha implementado tres ajustes, y este marca el inicio del tercero. Implementaron un importante ajuste fiscal, un importante ajuste monetario y el viernes anunciaron un importante ajuste cambiario. El FMI les ha asignado 20.000 millones de dólares. El Banco Mundial les ha asignado 12.000 millones de dólares, y quería venir hoy para mostrar mi apoyo al presidente Milei y su compromiso con lo que considero histórico para rescatar a Argentina del abismo”, aseguró Bessent.
Respecto al swap de monedas entre el Banco Central de la República Argentina y el Banco Popular de China, Bessent dijo: “Tienen un swap de crédito de 18.000 millones de dólares en yuanes. Argentina, bajo el anterior gobierno peronista, obtuvo 5.000 millones de dólares, y esa cantidad seguirá pendiente. Los chinos mostraron un gran esfuerzo tras el anuncio, o en conjunción con el del FMI, por lo que se extenderá un año. Creo que, a medida que esta administración mantenga su política económica inflexible, deberían eventualmente tener suficientes entradas de divisas para poder pagarlo”, planteó, y descartó una línea de crédito directa desde el Tesoro norteamericano hacia la Argentina.
El secretario de Tesoro, el quinto en la sucesión presidencial estadounidense, viaja al país y luego regresa a Washington, al gabinete que negocia con buena parte del mundo los nuevos esquemas comerciales que pretende Trump.
La estatura del jefe del Tesoro en el gabinete se evidencia, por caso, en que Trump lo eligió para encabezar, junto a Jamieson Grier, el representante comercial de EEUU, el diálogo con Japón y Corea del Sur, los primeros dos grandes socios comerciales con los cuales la Casa Blanca negocia una potencial reducción de aranceles.





