El gobernador cerró las jornadas a 20 años de la Cumbre de los Pueblos que dijo “No al ALCA”. De cara a 2027, llamó a plantear una “alternativa política” en Argentina que se construya “de abajo hacia arriba”, con la participación de “trabajadores, estudiantes y organizaciones sociales”.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cerró este miércoles una serie de jornadas para conmemorar los 20 años de la Cumbre de los Pueblos y la IV Cumbre de las Américas, y llamó a construir una “integración continental” para propiciar el desarrollo del país.
“Ya probamos la subordinación y terminó en catástrofe”
Sobre la actualidad de Argentina y la reforma laboral que propone el gobierno de ultraderecha de Javier Milei, Kicillof recordó que nada es nuevo, “es vino viejo en vasijas nuevas”. Recordó el saldo que dejaron las experiencias pasadas en el país.
“Ya probamos la subordinación a las políticas de Estados Unidos y terminó en una catástrofe, es vino viejo en vasija nueva”
Se cumplieron 20 años del NO AL ALCA, y en Mar del Plata Axel Kicillof lo puso en valor con las palabras justas. pic.twitter.com/8NeCxWqfYh
— El Prensero (@El_Prensero) November 5, 2025
En un Teatro Auditorium colmado de militantes de organizaciones sociales, espacios políticos y dirigentes sindicales de la UOCRA, Suteba y las dos CTA -también hubo referentes de otros países, como Brasil y Uruguay- , entre otros sectores, el mandatario bonaerense analizó en perspectiva histórica lo que fue el “No” al ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas). Y, además, volvió a lanzar duros cuestionamientos contra el presidente Javier Milei.
El gobernador recordó que lo que ocurrió en aquellas jornadas históricas de 2005 fue resultado no solo de lo que hicieron “un grupo de presidentes”, sino también de una “serie de movimientos y transformaciones que ocurrían en el mundo”.
“El ‘No’ al ALCA no hubiese ocurrido sin la lucha del pueblo latinoamericano. Quien derrotó al ALCA fue el pueblo latinoamericano”, resaltó.
El gobernador explicó que el tratado de libre comercio impulsado por Estados Unidos fue un proyecto “que venía de antes”, iniciado en 1994, al calor de la caída del Muro de Berlín. “Eso tuvo como resultado la instalación de la idea del fin de la historia, de las ideas. Era un eufemismo para instalar un mundo unipolar, un imperio después de la disputa de la Guerra Fría, en la que ganó occidente, Estados Unidos. El ALCA era una pieza clave en ese proyecto”, analizó.
El fin último, según el mandatario bonaerense, “era repartirse el mundo en favor de una potencia”. Y, en el caso de Latinoamérica, se buscaba “un programa de subordinación, de dependencia”.
El concepto era el de un tratado de libre comercio, “sin trabas arancelarias, una unidad aduanera bajo el dominio de EEUU”. En otras palabras, “era la institucionalización de la dominación norteamericana en todo el continente”.
En el contexto que se buscaba impulsar el ALCA, el objetivo era “desarticular la industrialización” y avanzar con la “privatización de empresas”, además de buscar “previsibilidad en las inversiones, con garantía de rentabilidad”.
Sin embargo, Kicillof advirtió que los antecedentes de la imposición del ALCA en 2005 mostraban un “fracaso”, tal como se vio en la crisis de “Rusia, en Brasil o el estallido de la convertibilidad” en Argentina.
“El ALCA era la fase superior del Consenso de Washington. Pero acá ya había estallado eso cuando vinieron a impulsar el tratado”, remarcó el gobernador.
La negativa regional a la propuesta de EEUU “demostró que Argentina y los países latinoamericanos no son el patio ni mucho menos el trasero de nadie”, indicó.
Por lo tanto, no se trató de “una cumbre de rechazo”, sino que “se enterraba una idea y, al mismo tiempo, nacía una perspectiva distinta”, con una “hermandad y proyecto en común entre los presidentes latinoamericanos”.
Alternativa
En el tramo final del discurso, Kicillof planteó que hoy el mundo vive una coyuntura distinta a la de 2005, “con un reordenamiento de las matrices productivas”. Y enfatizó que lo que propone Milei “ya fracasó”.
“Lo que se predicaba como políticas sanas para nuestros países, como el consenso de Washington, hoy está en las antípodas de lo que pregona EEUU. Los paladines del libre comercio aplican medidas proteccionistas”, diagnosticó.
En esta coyuntura, Kicillof afirmó que las políticas del Gobierno nacional son “anacrónicas”, ya que están “por fuera del recetario de la política económica internacional”.
“En Argentina ya probamos la privatización de empresas, la reforma laboral y la apertura importadora. Y todo fracasó. Es vino nuevo en vasijas viejas, una política de entrega nacional, en contra de los intereses del pueblo y de los empresarios que producen en Argentina”, cuestionó el ex ministro de Economía.
Si bien graficó un estado general “de transición, complejo y contradictorio” a nivel mundial, llamó a plantear “una alternativa política” en Argentina de cara a 2027.
A partir de esta consigna, Kicillof recuperó una “certeza” de lo que fue la Cumbre de los Pueblos y la Cumbre de las Américas en 2005: “No hay posibilidad para el desarrollo del país si no es en el marco de la unidad y la integración continental”, consideró.
Esa “unidad latinoamericana” debe ser “de abajo hacia arriba, con los pueblos, trabajadores, estudiantes y organizaciones sociales, escuchando, articulando, con un grado de integración que sea consecuencia y no punto de partida”.
Recorrida
Tras su discurso en el Auditorium, el gobernador visitó las obras de renovación y puesta en valor de la Rambla, tareas que comenzaron en julio de este año y cuya primera etapa se prevé que finalice antes de la temporada de verano.




