El Gobierno de Milei rechazó los llamados de la Organización Mundial de la Salud para que Argentina vuelva a formar parte del organismo, en medio del brote de hantavirus detectado en el crucero que partió de la Patagonia argentina.

“El país no necesita pertenecer a la OMS para trabajar con otros Estados”, señaló el Ministerio de Salud.
La respuesta llega luego de que el organismo internacional afirmara que la seguridad sanitaria global requiere universalidad. El gobierno libertario insistió en que su decisión “no cambia” y acusó al organismo internacional de “anteponer la política a la evidencia”.
La cartera que dirige el ministro Mario Lugones informó además que “hasta el momento no se identificaron casos asociados en el país”.
“Los organismos internacionales financiados por todos, que respaldaron medidas sanitarias ruinosas y nunca revisaron seriamente sus errores, deberían explicar sus fracasos antes de pretender imponerle condiciones a un país soberano”, desafió.
Hace unas horas, el propio ministerio reconoció que no puede determinar el origen del brote de hantavirus que desencadenó el contagio en el buque holandés. Argentina detectó en el transcurso de este año 42 casos de hantavirus y, desde el inicio de la temporada, en julio de 2025, el total de afectados asciende a 101 personas.
Hantavirus se contagió rápido a nivel global
Los especialistas de la OMS advierten que la rapidez con que el virus se desplazó desde Sudamérica al resto del mundo ilustra los riesgos de debilitamiento de las estructuras sanitarias y del recorte presupuestario en contextos de emergencias infecciosas.
La OMS, al quedar a cargo del operativo internacional para controlar la situación, rastrea los movimientos de pasajeros y tripulación de más de veinte nacionalidades que viajaban en el MV Hondius.
Treinta de los pasajeros abandonaron el crucero el 24 de abril en la isla de Santa Elena, mientras que la compañía Oceanwide Expeditions despliega esfuerzos para identificar y contactar a todas las personas que embarcaron y desembarcaron desde el 20 de marzo. La organización sanitaria ha centralizado las alertas, compartido información genética del virus y coordinado evacuaciones médicas, funciones consideradas clave para una enfermedad cuya expansión hacia Europa, áfrica y Estados Unidos transformó rápidamente un episodio regional en un desafío internacional.
La variante Andes Sur, detectada en el MV Hondius, constituye la única cepa de hantavirus con transmisión comprobada entre personas.
Este brote, originado presuntamente por una pareja neerlandesa que habría contraído el virus durante un recorrido turístico por Argentina y Chile, se extendió luego dentro del barco, forzando la aplicación de protocolos internacionales de cuarentena y rastreo de contactos, y marcando con tres muertes y varios contagios confirmados la magnitud del impacto.




