Cuestionaron la decisión de Washington de imputar al exmandatario cubano por el derribo de dos avionetas en 1996. Acusaron al gobierno de Trump de ejercer presión sobre la isla y advirtieron contra cualquier intento de injerencia o uso de la fuerza.

China, Rusia y España reaccionaron este jueves a la imputación contra el expresidente cubano Raúl Castro en Estados Unidos por el derribo de dos avionetas ocurrido en 1996. Mientras Beijing y Moscú cuestionaron la decisión judicial y denunciaron una nueva presión de Washington sobre La Habana, el Gobierno español llamó a mantener el diálogo con la isla.
Las autoridades de China acusaron al Gobierno de Estados Unidos de “abusar” de la Justicia para ejercer “presión” sobre Cuba tras la imputación del expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas pertenecientes a una organización calificada como terrorista que violaba el espacio aéreo cubano, un hecho que dejó cuatro muertos.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, afirmó durante una conferencia de prensa que Beijing “se opone de manera constante y firme a las sanciones unilaterales ilegales que carecen de base en el Derecho Internacional y no están autorizadas por el Consejo de Seguridad de la ONU”.
China también rechaza el “abuso de medios judiciales” y que “fuerzas externas ejerzan presión sobre Cuba bajo cualquier pretexto”.
“Estados Unidos debería dejar de blandir los garrotes de las sanciones y medidas judiciales contra Cuba, y dejar de recurrir a amenazas de fuerza”, sostuvo el funcionario.
Además, expresó su “firme apoyo” a Cuba en la “defensa de su soberanía nacional y dignidad” y en su rechazo a la “injerencia externa”.
A las sanciones económicas que el presidente estadounidense Donald Trump viene imponiendo a Cuba desde comienzos de año, se suma ahora la imputación contra Castro por hechos ocurridos en 1996, en una maniobra que distintos gobiernos compararon con la impulsada anteriormente contra el presidente venezolano Nicolás Maduro.
Rusia habló de “intolerancia” de Washington
Por su parte, el Gobierno de Rusia también cuestionó a Estados Unidos por las últimas sanciones a Cuba y por la imputación contra Raúl Castro.
La portavoz de la Cancillería rusa, Maria Zajarova, sostuvo que las nuevas medidas coercitivas destinadas a “asfixiar la economía cubana” y endurecer el cerco energético sobre la isla son “un claro reflejo de la intolerancia de Washington hacia cualquier disidencia”.




