El exdiputado Eduardo Bolsonaro fue declarado culpable de impulsar sanciones de Estados Unidos contra Brasil para interferir a favor de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, cuando era investigado por el intento de golpe de estado.

La corte suprema de Brasil impone una pena de 4 años de cárcel y 8 años de inhabilitación al político, que vive en Texas por coaccionar contra el sistema judicial de su país. “No es función de un diputado federal brasileño hacer lobby en el exterior contra su propio país”, sostuvo el juez a cargo del caso, Alexandre de Moraes.
Cuatro jueces de la corte acogieron el argumento de la fiscalía, que imputó a Eduardo Bolsonaro por “amenazar a las autoridades judiciales y de otros poderes” con que conseguiría “de las autoridades estadounidenses sanciones (…) si el proceso no acababa” como era deseable para su padre.
El magistrado Moraes afirmó al pedir la condena del antiguo diputado: “Los actos delictivos del entonces diputado suspendido Eduardo Bolsonaro perjudicaron a todo el país y no intimidaron a este tribunal, del mismo modo que jamás intimidarían al Supremo Tribunal Federal”. Los durísimos aranceles impuestos a Brasil, como el resto, fueron anulados por la máxima corte de Estados Unidos.
A pesar de las sanciones Jair fue condenado por golpista
El exmandatario ultraderechista, Jair Bolsonaro, fue condenado a 27 años de prisión en 2025 por pretender aferrarse al poder, tras perder las elecciones contra el actual presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva en 2022.
Instalado en Estados Unidos desde principios de 2025, Eduardo Bolsonaro perdió su escaño de diputado y, con él, la inmunidad. Desde suelo estadounidense, instigó el tarifazo contra Brasil con el que el republicano pretendía boicotear el juicio a Bolsonaro padre. El ahora condenado es también el nexo familiar con la red internacional del populismo de extrema derecha.
Eduardo Bolsonaro también quedará inelegible para cargos públicos por ocho años tras cumplir su pena.
Jair Bolsonaro cumple actualmente su condena en su casa en Brasilia, gracias a un permiso temporal por razones de salud.




