La ley de biodiesel que impulsa Bullrich pone en jaque a decenas de pymes

Telegram
WhatsApp
Copy link
URL has been copied successfully!

La reforma del régimen de biocombustibles es fomentada con las clásicas mentiras libertarias: que traerá inversiones y que el sector será “más competitivo y transparente”. La verdad es una mayor concentración del mercado donde los pequeños desaparecen.

El gobierno de Milei se empeña en destruir empresas y este capítulo afecta directamente a pequeñas y medianas empresas del sector energético. La nueva Ley de Biocombustibles abre la puerta a una mayor concentración, desplazando a las pymes que sostuvieron el sistema durante años. La experiencia de Estados Unidos muestra que, cuando la regulación cambia y el mercado se achica, los grandes integrados sobreviven y los pequeños desaparecen.

“Es una ley hecha a medida de las grandes exportadoras que le adelantaron dólares a Toto Caputo a cambio de favores. Condenan a pueblos enteros del interior a quedarse sin su corazón productivo”, afirma Federico Martelli director ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustible, CEPREB.

Una ley a medida de las grandes cerealeras

El proyecto está diseñado a medida de las grandes cerealeras y agroexportadoras ya que amplían su porción en el mercado interno de biodiésel al integrarse en el nuevo esquema de libre competencia y tramos de comercialización.

La pregunta que no pueden ni quieren responder los libertarios es: si la Ley 27.640 funciona, ¿por qué hay que derogarla? La respuesta del oficialismo es vacía y repetitiva: porque ahora la norma es el libre mercado y la desregulación. “El Estado debe correrse, los precios deben liberarse, la competencia debe ordenar el sector”, aseguran.

Sin embargo, la realidad contrasta con el realto libertario. Federico Martelli de CEPREB, que representa empresas que hacen biodiésel de Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis, cuestionó el proyecto: “muchas de las pymes que yo represento van a ir a la quiebra si esta ley prospera”.

“Lo que la ley que plantea Bullrich pretende es que estas pymes compitan con las grandes aceiteras para abastecer el mercado interno. Es una competencia de imposible realización, es una cancha inclinada, no hay paridad de armas”, dijo.

Ganadores y perdedores de la ley

Martelli explicó que el biodiésel es un biocombustible que se hace principalmente con aceite de soja y se mezcla con el diésel que se refina del petróleo.

Hoy en día, el porcentaje de refinamiento es del 7,5 por ciento, cuando, originalmente en el año 2006, con la primera ley de biocombustibles, se había fijado en el 10 por ciento. El nuevo régimen tendrá una vigencia de 15 años con el supuesto objetivo de incentivar inversiones agroindustriales y ampliar la matriz limpia del país

“Después, en 2021, cuando se renovó, se bajó al 5 por ciento. En el 2022, con la crisis de faltante de gasoil, se subió al 7,5 y ahora se está discutiendo si volver a subirlo”, dijo.

En este punto entra el proyecto de Bullrich, que, entre otras cosas, busca volver a subir este número al 10 por ciento. Pero que en el medio también hace una serie de concesiones a los sectores concentrados.

“Nosotros, más allá de que ahora se va a subir el corte, reclamamos que se suba significativamente más, porque además ahora se va a subir, pero se va a discriminar a las pymes”, denunció Martelli.

Además, dijo que “en el proyecto se va a recortar la participación de las pymes en el volumen de biodiesel producido y se le va a dar ese cupo directamente a las grandes aceiteras multinacionales ubicadas en Santa Fe”.

De esta manera, dijo que “muchas de las pymes que yo represento van a ir a la quiebra si esta ley prospera”.

“Lo que la ley que plantea Bullrich pretende es que estas pymes compitan con las grandes aceiteras para abastecer el mercado interno. Es una competencia de imposible realización, es una cancha inclinada, no hay paridad de armas”, dijo.

“¿Cómo una pyme de Saladillo va a competir con una gran multinacional del agro, como Cargill, Dreyfus o AGD? Directamente, es exponerla a la quiebra”, sentenció.

Además, dijo, todo esto sin ningún beneficio para el pueblo: “Y sin ninguna externalidad positiva, porque si vos me decís, bueno, van a quebrar las pymes pero va a haber algún beneficio para el país o un beneficio para los argentinos, se va a hacer más biodiésel o va a haber más empleo o va a bajar el precio del biodiésel, pero nada de esto va a pasar”.

Noticias del mundo desde América Latina