Activistas neonazis y neofascistas de Alemania e Italia con conexiones con grupos españoles llaman a “endurecer fronteras” y lanzan nuevas campañas xenófobas.

La crisis migratoria en Ceuta se ha convertido en uno de los temas favoritos de los grupos de ultraderecha de distintos puntos de Europa. Algunos, incluso, decidieron coger un avión y plantarse en esa ciudad para tratar de convertir este asunto en el foco principal de sus campañas xenófobas a favor de la “remigración”, un concepto que en España utilizan los falangistas, los neonazis de Núcleo Nacional o los representantes de Vox en las instituciones.
Corchia y otros cinco activistas de ese grupo deberán comparecer el próximo 5 de septiembre ante un tribunal de Zurich por la posible comisión de delitos de odio. Según contó el propio afectado en una entrevista publicada por la plataforma de extrema derecha austríaca Freilich, en su caso enfrenta una petición de “condena de 15 meses de prisión y consecuencias económicas de unos 50.000 francos suizos”, lo que supone alrededor de 53.000 euros.
“Ceuta afecta a toda Europa”, afirmó el ultraderechista suizo Manuel Corchia desde esa ciudad el pasado 3 de agosto. 48 horas antes había grabado un video mezclándose entre los jóvenes migrantes que corrían por las calles ceutíes. Corchia es uno de los principales rostros de Junge Tat, una organización de extrema derecha suiza.
A la espera de ese juicio, Corchia viajó a principios de agosto a Ceuta para grabar imágenes de los migrantes que llegaban a esa ciudad y difundirlas a través de sus canales en redes sociales.
Allí coincidió con los ultraderechistas españoles que están al frente de Save Europe Act, una organización que cuenta con el respaldo de dirigentes de Vox –Santiago Abascal firmó una de sus iniciativas contra la inmigración– y que el pasado sábado 22 celebró una movilización en Barcelona.
El portavoz de Save Europe Act en España es Toni Estévez, quien al mismo tiempo está al frente de la organización catalana de extrema derecha Reconquista. A principios de mayo pasado, Estévez viajó a Suiza para participar en un encuentro organizado por Junge Tat.
“Despertar”
La crisis migratoria en Ceuta también ha despertado la atención del grupo neonazi alemán Tercera Vía. Representantes de esa organización estuvieron en noviembre pasado en Madrid para participar en un acto de Núcleo Nacional. Anteriormente habían mantenido contactos con miembros de la asociación hitleriana Devenir Europeo.
“Los sucesos en el enclave español de Ceuta deben, por fin, despertar a Europa”, señaló Tercera Vía en una declaración publicada en sus perfiles oficiales en redes sociales. En otra nota, la organización neonazi criticó al “gobierno central antipopulista de izquierdas del presidente Pedro Sánchez” por estos hechos.
“La ira crece en toda Europa, reflejada en los resultados electorales de los partidos populistas de derecha, en levantamientos como el deIrlanda del Norte y en el auge de los movimientos juveniles nacionalistas en todo el continente. Lo que aún falta es el objetivo común de una Europa unida, decidida a luchar por la supervivencia y con la voluntad de una gran revolución”, afirmó.
El líder del partido neofascista italiano Forza Nuova, Roberto Fiore, también mostró su interés por la crisis migratoria en Ceuta. Este veterano activista de la extrema derecha italiana mantiene contactos habituales con los responsables de Democracia Nacional y Falange, partidos con los que comparte espacio en la plataforma europea Alianza por la Paz y la Libertad (APF, por sus siglas en inglés).
A través de una declaración, Fiore reivindicó “la soberanía española, cristiana y, por ende, europea sobre los territorios españoles en el norte de África, es decir, Ceuta y Melilla”.




