Las empresas Navitas y Rockhopper argumentan una supuesta “legalidad” de sus licencias y aseguraron que las medidas anunciadas por el Presidente argentino no afectarán el desarrollo ni los plazos del proyecto.

Rockhopper, la compañía británica de exploración y producción con activos, y Navitas Petroleum, de Israel -ambas detrás del proyecto Sea Lion-, emitieron un comunicado y aseguraron que trabajan en la zona con todos los permisos necesarios.
“La sociedad opera en virtud de licencias petroleras válidas, otorgadas legalmente por el gobierno de las islas, un territorio británico de ultramar autónomo, y con el pleno y continuo apoyo del gobierno del Reino Unido”, indicaron en el texto oficial.
Tras ello remarcaron que ambas firmas consideran que “los recientes acontecimientos” -en referencia a las palabras del libertario- no tendrán “un efecto significativo en las actividades de desarrollo del proyecto, incluido el calendario para su finalización”.
El texto oficial fue presentado por Navitas ante la Bolsa de Valores de Tel Aviv y publicado en el sistema oficial de información para inversores. Además fue reproducido por Rockhopper mediante un anuncio regulatorio al mercado de Londres. La firma británica indicó expresamente que tomaba nota de las informaciones sobre las Malvinas y del texto de Navitas, operadora del proyecto, y transcribió los principales párrafos.
Sea Lion es un proyecto de explotación offshore de un yacimiento ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas que en los últimos meses avanzó pese al conflicto de soberanía. Navitas es la operadora del proyecto y tiene una participación del 65%, mientras que Rockhopper conserva el 35%. Ambas tomaron en diciembre de 2025 la decisión final de inversión (FID, por sus siglas en inglés) por US$1800 millones para desarrollar la primera fase. La producción inicial está prevista para el primer trimestre de 2028.




