El cantautor cubano, ícono de la canción de autor en América Latina, afirmó que exigiría su fusil AKM, si EEUU llegara a invadir su tierra. También, compartió los dichos del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel donde afirmó que “cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable.”

“Exijo mi AKM, si se lanzan. Y conste que lo digo muy en serio”, escribió Rodríguez, de 79 años, en un comentario de su blog Segunda cita, en referencia al emblemático fusil de asalto soviético.
En la publicación, Silvio analizó la situación actual de Cuba, la “metodología del imperio estadounidense” y las “trampas discursivas” que “naturalizan la violencia del bloqueo y culpabiliza a la víctima”. El músico escribió: “Cada hora sin electricidad, cada fila para conseguir alimentos, cada médico que no tiene insumos es un recordatorio de lo que cuesta resistir.”
En una primera respuesta en su blog, el autor de más de 500 canciones destacó la promesa realizada durante el martes por Díaz-Canel de que Cuba ofrecería una “resistencia inexpugnable” al agresor.
“Ante el peor escenario, a Cuba la acompaña una certeza: cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable”, escribió la noche del martes en X Díaz-Canel, que también denunció los planes de Washington “para adueñarse del país, de sus recursos, de las propiedades y hasta de la misma economía que buscan asfixiar para rendirnos”.
Desde hace semanas, el presidente de Estados Unidos Donald Trump multiplicó las declaraciones ofensivas contra La Habana y sus dirigentes, al tiempo que aseguró que la isla, que está en conversaciones con Washington, desea “concluir un acuerdo” con Estados Unidos.
El lunes, el mandatario republicano fue muy duro al señalar que iba tener “el honor de tomar Cuba, de alguna manera” y que puede “hacer lo que quiera con Cuba”.
Cuba, bajo un bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos desde 1962, confirmó el viernes que está en conversaciones con funcionarios de la Casa Blanca y liberó a presos políticos en el marco de un acuerdo con el Vaticano, mediador histórico entre ambos países.




