Horas después del alto el fuego anunciado, Israel lanzó una oleada de bombardeos sin precedentes contra más de cien puntos del Líbano, intensificando un frente que Teherán considera clave frenar para seguir adelante con la tregua de dos semanas pactada con Estados Unidos.
One of the darkest days in Lebanon’s recent history! 100 Israeli strikes in 10 minutes across different regions.
More than 250 have been killed and 1,200 wounded, with the toll expected to rise as civilians remain trapped under the rubble.
My heart is aching. I’m still in shock. pic.twitter.com/rpCeJxeT0N— Rayane Moussallem (@RioMoussallem) April 8, 2026
El Gobierno del Líbano ha contado hasta ahora más de 250 muertos y más de 1.000 heridos en los ataques del miércoles por todo el país. Se ven imágenes de destrucción, pánico en las calles y acusaciones cruzadas. El gobierno de Benjamin Netanyahu afirma que seguirá atacando a Hezbollah.
La República Islámica denunció que la ofensiva israelí viola el acuerdo de tregua y advirtió que podría tomar represalias.
Los bombardeos del miércoles en Líbano ponen de manifiesto el “incumplimiento de los compromisos” por parte de Israel, lo que “hace que las negociaciones no tengan sentido”, consideró el jueves el presidente iraní, Masud Pezeshkian.
“Nuestras manos siguen en el gatillo, Irán nunca abandonará a sus hermanos y hermanas libaneses”, agregó en X el mandatario, en vísperas de las conversaciones previstas para este fin de semana entre Washington y Teherán, con la mediación de Pakistán.
La mediación paquistaní apuntó el miércoles que el cese de hostilidades en Irán se extendería también al territorio libanés, pero el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ignoró lo pautado y firmado entre las partes y optó por lanzar su peor ataque en cinco semanas de conflicto en el Líbano.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, consideró que la continuación de la violencia en el Líbano, donde Israel dijo haber alcanzado cien objetivos de Hizbulá en diez minutos, supone una violación al plan de paz y hace “irrazonable” seguir negociando.






