Después de que Israel lanzara en la madrugada de este viernes un ataque masivo sobre Irán, el Gobierno israelí cerró de manera preventiva su Embajada en Argentina y en otros países, una medida que se produce un día después de que el presidente argentino Javier Milei concluyera una visita a Jerusalén, donde reafirmó su respaldo incondicional al Ejecutivo de Benjamín Netanyahu y prometió trasladar la sede diplomática argentina de Tel Aviv a Jerusalén.

Esta madrugada, el ministerio de Defensa de Israel anunció que había lanzado un «ataque preventivo» contra Irán y aseguró haber matado en el ataque a miembros del Estado Mayor y de la cúpula de seguridad del régimen iraní.
Junto con el cierre temporal de sus embajadas en todo el mundo, el Ministerio de Asuntos Exteriores solicitó a sus ciudadanos en el extranjero que informaran sobre su ubicación y estado para facilitar respuestas rápidas ante posibles emergencias.
El Gobierno de Javier Milei reforzó este año los protocolos de seguridad, especialmente en potenciales objetivos vinculados a Israel.
El alineamiento incondicional del mandatario con Israel y Estados Unidos en materia de política internacional y su férreo apoyo al Gobierno de Netanyahu en las guerras en Gaza y en Líbano han generado preocupación en algunos sectores por eventuales represalias contra Argentina.
Argentina sufrió en 1992 un atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, que dejó 22 muertos y 242 heridos, y otro en 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que dejó un saldo de 85 muertos y mas de 300 heridos.




