La reforma laboral que discute el congreso de Argentina “no resolverá ninguno de los problemas causados por las pésimas decisiones de Milei” sino que destruye los derechos de los trabajadores. Así lo adelantó Carlos Bianco, ministro de gobierno de la provincia de Buenos Aires.
La reforma laboral que impulsa Milei se suma a otras calamidades desatadas por su política económica. No resolverá ninguno de los problemas causados por sus pésimas decisiones ni servirá para promover la competitividad, apunta directamente a cercenar derechos de los trabajadores. pic.twitter.com/hLHLqHzvd4
— Carli Bianco (@Carli_Bianco) December 16, 2025
La provincia de Buenos Aires es el mayor distrito de Argentina, por población, territorio, pero sobre todo porque concentra el mayor porcentaje de la producción industrial del país.
Semanas atrás, el gobernador Axel Kicillof recordó que en términos de industria la provincia de Buenos Aires es medio país: “Representamos el tejido industrial argentino que está sufriendo muchísimo la política económica de Javier Milei”, señaló.
En un contexto de recesión, apertura de importaciones, caída del consumo local, devaluación lenta pero constante, una inflación “controlada”, según el gobierno de Milei, esta reforma laboral sólo viene a dar la estocada final al tejido productivo que hoy queda en pie.
El problema central no está en el costo laboral, sino en variables macroeconómicas como la apreciación cambiaria, la apertura de importaciones y la caída del mercado interno.
Dos años de destrucción de empleo formal
El empleo registrado volvió a caer en los últimos meses y dejó un balance cada vez más preocupante. Si se compara noviembre 2025 contra mismo mes de 2023, el número de trabajadores que perdieron su empleo llega a 242.383, según surge de los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino.
Los datos confirman que el ajuste del programa económico sigue descargándose, principalmente, sobre el nivel de empleo.
Los datos oficiales muestran que la fase de destrucción de empleo formal comenzó desde el primer día de gobierno de Milei y no se detiene. El deterioro se produce luego de un primer semestre de 2024 marcado por una fuerte contracción del empleo y de una recuperación breve y limitada hacia fines del año pasado, que el Gobierno llegó a presentar como un punto de inflexión. Esa lectura quedó rápidamente desmentida por los registros de 2025, que volvieron a mostrar caídas mensuales persistentes y de magnitud relevante.
Sindicatos lanzan un paro nacional
La Asociación de Trabajadores del Estado, ATE, convocó a un paro nacional para el jueves 18, día de la movilización. “En los últimos 23 meses los sueldos del sector público han sido destruidos. En pos del superávit fiscal, decenas de miles de estatales han sido expulsados por debajo de la línea de pobreza”, afirmó Rodolfo Aguiar, titular nacional del gremio.
“La mayoría de los trabajadores adeudan más de un salario y medio en el sistema financiero formal. Aparece una novedad en el Estado, que es el pluriempleo. Además, el congelamiento salarial se ha transformado en una causal directa de despidos. Son muchos los trabajadores que deciden renunciar. Se tienen que reabrir las Paritarias y recomponer todo el poder adquisitivo perdido”, reclamó el Secretario General de ATE.
La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) anunció una Huelga Nacional con paro activo y movilización para el próximo 18 de diciembre, en rechazo al proyecto de Reforma Laboral impulsado por el gobierno nacional.
Razones para marchar sobran: “Cada uno de los 191 artículos del proyecto está dedicado a quitarnos derechos, a que no podamos organizarnos y luchar”.
Por su parte, el diputado y titular de la Asociación Bancaria Sergio Palazzo, resumió el proyecto de ley de reforma laboral: “No va a crear trabajo, solo busca beneficiar a los empresarios. Es un Gobierno que odia a los trabajadores”. En las horas previas al debate en el Congreso Nacional, sindicatos afirman que el proyecto sólo favorece al sector empresario, debilita la negociación colectiva y profundiza la pérdida de empleo en un contexto de cierre de pymes y despidos diarios.




