Apenas horas después de las elecciones, el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, habló con Marco Rubio y cumplió un viaje “personal” a EEUU, asegurando que desearía concretar una base militar de EEUU en su país. EEUU podría utilizar a Ecuador en sus planes “geoestratégicos” para el Océano Pacífico.

A pesar de que los resultados electorales del 13 de abril todavía tienen cuestionamientos desde el partido opositor Revolución Ciudadana, el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, dejó el país para viajar hacia EEUU, su destino más frecuente desde que llegó al Palacio de Carondelet en noviembre de 2023.
El decreto que oficializa el viaje indica que el presidente estará en el estado de Florida entre el 17 y el 22 de abril con el objetivo de “atender asuntos personales”. Su única compañía será, de acuerdo al documento, su “jefe de seguridad”.
El viaje llega horas después de que Noboa mantuviera una charla telefónica con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio. La oficina estadounidense informó que la charla abordó el “compromiso común de proteger a los ciudadanos de ambos países al oponerse a los narcoterroristas, las organizaciones criminales transnacionales, la inmigración ilegal, las drogas y la influencia extranjera maligna en nuestro hemisferio”, así como “desafíos regionales como son los de Haití y Venezuela”.
Noboa aseguró que Washington estaba esperando el resultado de las elecciones del 13 de abril para comenzar a avanzar en el apoyo a Ecuador en materia de defensa, con “sistemas de inteligencia, radares, protección de fronteras y monitoreo del tráfico de drogas, de pesca ilegal y de grupos irregulares cerca de la frontera dedicados a la minería ilegal”.
Para el presidente, su victoria electoral permitirá que las conversaciones se conviertan en “paquetes de ayuda reales” y admitió que le “encantaría” contar con tropas estadounidenses en el país, incluyendo una base militar “conjunta”. Las palabras del presidente abonan los rumores sobre la intención del Gobierno ecuatoriano de reinstalar una base militar estadounidense en la ciudad de Manta, ubicada sobre la costa del Pacífico y que ya funcionó como base de EEUU entre 1999 y 2009.
Noboa también ha especulado con la posibilidad de permitir operaciones estadounidenses desde las Islas Galápagos, que podría tener “interés geopolítico” para Washington.




