Durante el ángelus de este domingo, el Papa Leóndijo estar preocupado por la orden de Trump de impedir la entrada de combustible a la isla. “Me uno al mensaje de los obispos cubanos, invitando a todos los responsables a promover un diálogo y evitar cualquier acción de violencia”, afirmó.

El pontífice se ha pronunciado sobre la crisis entre EE.UU. y Cuba, agravada tras la orden ejecutiva firmada el jueves por Donald Trump para impedir la entrada de combustible a la isla, que considera una amenaza a la seguridad nacional. El Papa ha dicho en público que está preocupado y ha pedido diálogo «sincero y eficaz» para resolver la crisis y evitar «violencia y sufrimiento» al pueblo cubano.
«He recibido con gran preocupación informaciones sobre un aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos de América, dos países vecinos», ha dicho desde la ventana del Palacio Apostólico, tras rezar el ángelus de este domingo. «Me uno al mensaje de los obispos cubanos, invitando a todos los responsables a promover un diálogo sincero y eficaz, para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cubano. ¡Que la virgen de la Caridad del Cobre asista y proteja a todos los hijos de esa querida tierra!».
Este sábado, la Conferencia Episcopal Cubana había lanzado un comunicado en el que alertaba de que el bloqueo energético está provocando el «deterioro de la situación social, económica y humana del país» entre los más pobres y puede desembocar en un colapso social. «El riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real. Ningún cubano de buena voluntad se alegraría de ello», escriben, quizá evocando indirectamente los orígenes cubanos de Marco Rubio, el secretario de Estado del gobierno de EE.UU., partidario de la línea dura con el régimen cubano.
Los obispos añaden que «el respeto a la dignidad y el ejercicio de la libertad de cada ser humano dentro de la propia nación, no puede supeditarse ni condicionarse a las variables de los conflictos externos. En múltiples ocasiones , la historia ha mostrado que un ambiente de sana pluralidad y respeto recíproco dentro de un país, precisamente es lo que ha contribuido, y no poco, a la distensión y al intercambio fructífero a nivel internacional».
El mensaje habría pasado desapercibido si no hubiera sido por las palabras de este domingo de León XIV, que intenta detener la escalada para que no exceda los límites de civismo e diplomacia.




