Estados Unidos ordenó la evacuación de Irak del personal no esencial -y de sus familiares- de la embajada en Bagdad debido al aumento de los riesgos para la seguridad, según informaron fuentes del gobierno estadounidense.

El anuncio fue hecho pocas horas antes de que Israel lanzara la madrugada de este viernes un “ataque preventivo” en contra del programa nuclear iraní, así como de “otros objetivos militares”, según informaron fuentes militares israelíes.
Luego de iniciada la ofensiva, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, emitió una declaración en la que aseguró que su país “no participó en los ataques contra Irán” y apuntó que Israel actuó de forma unilateral. “Nos informaron que ellos pensaban que esa acción era necesaria para su propia defensa”.
Rubio destacó que su “máxima prioridad” era proteger a las fuerzas estadounidenses en la región y previno a Teherán en contra de cualquier posible retaliación en contra de EE.UU. “Déjenme ser claro: Irán no debería atacar intereses o personal estadounidense”.
Al momento de anunciar la evacuación de la embajada en Bagdad, las autoridades no especificaron el motivo exacto, pero ya habían sido informadas de que Israel estaba listo para lanzar una operación en Irán, según informó la cadena CBS, socia estadounidense de la BBC.
Esta fue una de las razones por las que se recomendó a algunos estadounidenses que abandonaran la región, según las autoridades, quienes añadieron que anticipan que Irán podría tomar represalias contra ciertas instalaciones estadounidenses en Irak.
Las autoridades estadounidenses también han restringido la circulación de su personal dentro de Israel.
“Evaluamos constantemente la postura adecuada del personal en todas nuestras embajadas”, declaró un funcionario del Departamento de Estado de EE.UU. a la BBC.
“En base en nuestro último análisis, decidimos reducir la presencia de nuestra misión en Irak”, agregó.
El Departamento de Estado indicó posteriormente que también estaba restringiendo los viajes del personal del gobierno estadounidense dentro de Israel fuera de las áreas de Tel Aviv, Jerusalén y Beer Sheva, debido a lo que denominó un “aumento de las tensiones regionales”.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró el miércoles que se había aconsejado a los estadounidenses que abandonaran la región “porque podría ser un lugar peligroso”.
“Veremos qué sucede”, afirmó.
Trump también reiteró que EE.UU. no quiere que Irán desarrolle un arma nuclear. “No vamos a permitirlo”, sostuvo.
A principios de esta semana, el mandatario mantuvo una conversación telefónica de 40 minutos, que se describió como “tensa”, con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien desde hace tiempo ha abogado por un enfoque militar más que diplomático hacia Irán.
El ataque israelí contra Irán ocurre en un momento en que las conversaciones entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní parecen haberse estancado.
El enviado de EE.UU. a Medio Oriente, Steve Witkoff, tenía planeando mantener conversaciones con Irán sobre su programa nuclear este domingo. Witkoff iba a reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en la capital de Omán, según informó Axios. No está claro si los planes para ese encuentro se mantendrán en pie.




