El presidente libertario intentó revivir la campaña que lo llevó al poder disfrazado de rockero. Buscó reflotar viejas consignas anticomunistas y se congratuló de un país que solo existe en su imaginación.
Javier Milei “cantó” con la voz ronca, a los gritos y ahogado, recurriendo a la vieja receta con la que cosechó éxito electoral en 2023. Lo hizo ante fanáticos para el relanzamiento de la campaña electoral a partir de la presentación de su nuevo libro: “La construcción del milagro”.
Milei habló, repitió viejas consignas, prometió un futuro mejor y por enésima vez reiteró el fin de la inflación. El día anterior había tenido que dar de baja, contra su voluntad, a José Luis Espert de la boleta de diputados nacionales por sus vínculos con el narcotráfico.
En primera fila lo miró embelesada su hermana, Karina, acusada por el exabogado de Milei y exfuncionario de su gobierno por supuestas coimas que cobraba en ANDIS, la Agencia Nacional de Discapacidad.
Nada del contexto que lo rodea pareciera entrar en el registro del Presidente.
“Las elecciones se ganan metiendo los pies en el barro, pero no alcanza con eso y con la gestión, es vital dar la batalla cultural porque si no logramos convencer a los argentinos que la salida es por la Libertad, se terminarán yendo por Ezeiza”, expresó el mandatario durante la segunda parte del acto y disparó: “La Libertad Avanza o la Argentina retrocede y se hunde en el infierno populista de pobreza”. Prometió que “se vienen más reformas estructurales a partir del once de diciembre”. Dijo que su gobierno “aniquiló la hiperinflación y subió el PBI 6 por ciento”, y añadió que él está haciendo “ajustes que le sirven a la gente”.
Le mandó saludos a Caputo, su actual ministro de Economía, “que nos está viendo de Washington”, y se aventuró a pedir votos para su reelección: “Si tuviéramos la suerte de que nos acompañen hasta 2031, le estaríamos devolviendo 500 mil millones de dólares a los Argentinos que dejarían pagar de impuestos”. “Más que la deuda que tenemos hoy”, pronunció y prometió: “No van a calmar la vocación reformista de este gobierno”.
En medio de la crisis económica y social que transita la Argentina, las últimas horas fueron críticas para el gobierno. Milei no quería dar de baja la candidatura de Espert más allá de que los vínculos cada vez más evidentes con Fred Machado. Sin embargo, por la presión interna de sus propios ministros y, sobre todo, de sus aliados del PRO, el domingo por la noche tuvo que anunciar la baja de la candidatura de Espert.
También hubo a los alrededores del estadio un desmedido operativo de seguridad que incluía a la gendarmería nacional y que se despegó cuando agrupaciones de izquierda fueron a manifestar su rechazo al gobierno con carteles que, por ejemplo, decían “Karina coimera”, o “devuelvan la plata de los jubilados y discapacitados”. En el barrio, había carteles pegados en la calle que intentaban contar lo que el Presidente parece ignorar. “Milei: El único milagro con vos es llegar a fin de mes”, decían algunos de ellos haciendo alusión al título del libro del Presidente.




