Se hunden las acciones en el premarket de Wall Street. El crudo ya roza los u$s80 por barril. Los inversores vuelan hacia activos de refugio. Se dispara el petróleo, salta el oro y caen las bolsas: el primer efecto de la guerra que iniciaron Israel y EEUU cuando atacaron Irán este sábado.

Los futuros de los principales índices de Wall Street operan con importantes bajas en las operaciones de premarket de este lunes, al igual que las acciones europeas y de la mayoría de los mercados asiáticos, mientras que el precio del petróleo y otras commodities se disparan como consecuencia de la guerra desatada por la brutalidad de EEUU e Israel.
El sábado, ambos países anunciaron ataques conjuntos en sitios de todo Irán, que resultaron en la muerte de varios altos funcionarios iraníes, incluido el Líder Supremo, el ayatolá Ali Jamenei.
El presidente estadounidense, Donald Trump, instó a la oposición iraní a derrocar al gobierno actual, y aseguró que “la guerra” durará un tiempo.
La incertidumbre se centra en cuánto tiempo planea Washington permanecer involucrado en el conflicto. Trump dijo al New York Times que el asalto podría sostenerse durante “cuatro a cinco semanas”. También se negó a proporcionar detalles específicos sobre cómo prevé que ocurra una transición en Irán, diciendo que tiene “tres muy buenas opciones” pero evitó revelarlas.
Lunes rojo en los mercados
Antes de la apertura formal de la rueda bursátil en Nueva York, los futuros del S&P 500 pierden 1,02%, los del índice industrial Dow Jones caen 1,06% y el ponderador tecnológico Nasdaq retrocede 1,29% ante los temores desatados luego del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y las posteriores respuestas de Irán sobre distintos países de la región aliados a EEUU.
En el resto del mundo, la situación es similar. En Europa, el Euro Stoxx cae 2,58%, mientras que a nivel local el DAX alemán retrocede 2,82% y el CAC francés acompaña con un retroceso 2,21%. Por fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido baja 1,58%.
En Asia, el Hang Seng de Hong Kong cayó 2,14%, mientras que el Nikkei 225 japonés bajó 1,35%. La excepción al humor bajista a nivel global fue la bolsa de Shanghái, que aumentó 0,47%.




