La dimisión se produce en un momento sensible para las relaciones exteriores de Argentina, cuando el Gobierno ultraderechista casi que se ha puesto en manos de Estados Unidos.

Justamente, Werthein fue apuntado dentro de la Casa Rosada por el resultado amargo que tuvo el encuentro de Milei con Donald Trump, la semana pasada: el presidente de EEUU confirmó un multimillonario rescate para el país sudamericano, pero lo supeditó al incierto resultado de los comicios legislativos. En lugar de aplacar la turbulencia financiera, el anuncio terminó agudizando la incertidumbre y profundizando la caída del peso argentino contra el dólar.
El ministro de Relaciones Exteriores le presentó su renuncia al presidente y se efectivizaría desde el próximo lunes. Werthein había ingresado en el Palacio San Martín, sede de la Cancillería, a comienzos de noviembre de 2024, en reemplazo de Diana Mondino. Desde entonces, había seguido al pie de la letra el alineamiento incondicional de Milei con los gobiernos de Estados Unidos e Israel.
De hecho, Werthein participó de las negociaciones que derivaron en la reunión bilateral de Trump y Milei en la Casa Blanca, donde se avanzó en el auxilio para Argentina. Según ya se anunció en varias oportunidades, el salvataje consistirá en un intercambio de monedas por 20.000 millones de dólares (17.300 millones de euros), una línea de crédito a través de bancos privados por otros 20.000 millones y la intervención del Tesoro estadounidense en el mercado cambiario argentino, para sostener al peso.
Las críticas internas más duras contra el rol del ministro Werthein se originaron en Las Fuerzas del Cielo, la agrupación que se define como “la guardia pretoriana” de Milei y centra su activismo en redes sociales y comunidades virtuales. El espacio es liderado por Santiago Caputo, poderoso asesor en las sombras de Milei.
Uno de sus lugartenientes, Daniel Parisini, conocido como Gordo Dan, hizo explícito el malestar con Werthein tras la reunión en Washington: “Tal como avisamos […], Donald piensa que las elecciones argentinas que se avecinan son las presidenciales y no las midterms (las de medio término o legislativas) y por lo tanto tiró obviamente que si perdemos […] entonces Estados Unidos no ayudará a una Argentina con un presidente kirchnerista”, escribió en sus redes sociales. “Si tan solo tuviésemos un canciller que […] escuchara lo que viene diciendo Donald Trump respecto del tema […], la cosa hubiese sido distinta”, apuntó.




