Dirigentes políticos, sociales, sindicales y especialistas en política exterior que conforman ese espacio, repudian “las insólitas e insolentes declaraciones del designado embajador de EE.UU. en Argentina, Peter Lamelas”

El Presidente argentino Javier Milei junto al posible Embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas
El colectivo integrado por personajes de importante relevancia internacional como Rafael Bielsa, Jorge Taiana, Carlos Tomada, Oscar Laborde, Ariel Basteiro, Carlos Custer, Carlos Raimundi, Eduardo Sigal, Stella Calloni, Roberto Baradel, Edgardo Depetri, Telma Luzani, Jorge Drkos, Julio Fuentes, Gabriel Merino, Paula Giménez, Eduardo Pereyra y Néstor Restivo, emitió un comunicado en donde se repudian no sólo las declaraciones injerencistas en la soberanía argentina sino también “el silencio cómplice del gobierno que encabeza Javier Milei, que al callar otorga legitimidad a los conceptos condenables de Lamelas.”
“En su alocución ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado estadounidense, este personaje menor, asumiéndose como virrey o sátrapa provincial, amenaza con venir a la Argentina a fijar su política exterior y apunta básicamente a dos obsesiones del gobierno estadounidense: la figura de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, presa y proscripta injustamente, y la relación estratégica que desde 2004 tiene Argentina con la República Popular China.”

“Lamelas no solo es injerencista sobre el sistema judicial y electoral argentinos, sino que hasta desliza sospechas insólitas, pero trabajadas desde el inicio por la derecha local y continental, sobre la supuesta complicidad de Cristina en la muerte por suicidio del ex fiscal Alberto Nisman.”
“Lamelas, con una arrogancia y postura neocolonialista pocas veces vista en ese tipo de retóricas, se hace el distraído sobre el carácter soberano de la República Argentina y de su pueblo, como su gobierno ha querido hacer asimismo estos meses con países hermanos como los de Panamá, Brasil o México, entre tantos otros. O como sus compañeros de equipo al frente del Comando Sur, entre otros funcionarios de Washington, han hecho en estos años con su injerencia y hasta pretendida soberanía sobre nuestros recursos naturales. Porque a no dudarlo, hay no solo exabrupto en sus definiciones, sino, lo que es más preocupante y se necesita combatir desde el campo nacional y popular, una lógica y un recargado proyecto imperial detrás, en el marco del repliegue de EE.UU. hacia lo que entiende es su “patio trasero”, al que busca aplicar un revival de la Doctrina Monroe.”




