Jamie Dimon, uno de los banqueros más famosos del planeta y CEO de JP Morgan, vuelve a la Argentina luego de 9 años, en medio del anuncio de otro préstamo de u$s20.000 millones en paralelo al swap que la administración de Donald Trump anunció para asistir a Argentina. Había estado la última vez (al menos públicamente) en 2016 cuando fue recibido por Mauricio Macri en Casa Rosada.

Al JP Morgan le acaban de otorgar un nuevo y gran negocio en el sur del continente. El mismo secretario de Finanzas, Pablo Quirno, otro ex Morgan (fue director para Latinoamérica en Nueva York y miembro del Comité de Gerenciamiento Regional) comunicó que el país recomprará deuda en el mercado secundario usando préstamos de organismos multilaterales. “Para su estructuración, se ha designado a JP Morgan como el banco que nos asistirá en este proceso”, posteó Quirno, sin dar más detalles.
La Secretaría de Finanzas anuncia que ha comenzado las tratativas para llevar adelante una operación de recompra de deuda soberana destinada a reducir el costo de financiamiento del país y fortalecer la inversión en educación.
Esta operación, comúnmente llamada “Deuda por…
— Pablo Quirno (@pabloquirno) October 20, 2025
“¡Seguramente eligieron a JP Morgan a través de un procedimiento competitivo!”, chicaneó, en la misma red social, Jorge Piedrahita, CEO de Gear Capital Partners, una firma de consultoría de Nueva York.
Milei y su gobierno de ex JP Morgan
Lo cierto es que el equipo de trabajo de Caputo es el team de egresados del JP Morgan: además del ministro (que fue jefe de Trading para América Latina en JP Morgan entre 1994 y 1998) y de Quirno, pasaron por ahí José Luis Daza (dirigió el Grupo de Investigación de Mercados Emergentes de 1992 a 2000, donde conoció a Caputo), Santiago Bausili (trabajó 11 años para JP Morgan) y su segundo en el Banco Central, Vladimir Werning (fue director ejecutivo en Nueva York en calidad de economista jefe de América Latina).
Las exigencias de los bancos y el papel del Tesoro
Según fuentes consultadas por el WSJ, los bancos sienten que no pueden actuar sin el respaldo del Tesoro y buscan asegurarse de recuperar su inversión frente a la volatilidad de Argentina.
El mecanismo aún no se concretó y según Wall Street Journal, podría fracasar si no se resuelve la cuestión de las garantías. Un vocero del Tesoro explicó que “las conversaciones sobre este mecanismo siguen en curso” y que esperan “poder dar más detalles cuando concluyan”.
El Tesoro estadounidense participa directamente en la coordinación de esta facilidad de crédito, mientras el BCRA aplica compras de pesos para frenar la volatilidad de la moneda local. El swap de u$s20.000 millones y la intervención en el mercado elevan el respaldo total estadounidense a u$s40.000 millones para Argentina, reforzando la liquidez de la economía antes de los comicios.
Brad Setser, ex subsecretario adjunto del Tesoro estadounidense, advirtió que “los riesgos de estas operaciones son inusualmente altos” y que una caída del valor del peso podría dejar al Tesoro con activos devaluados. Además, funcionarios del FMI temen que Argentina priorice los pagos a EEUU por sobre los préstamos del Fondo, generando potenciales fricciones institucionales.




