Ni el poder ni el dinero, sólo “el servicio al pueblo” guiará a la nueva Corte, afirmó Hugo Aguilar Ortiz, presidente del nuevo órgano electo por el voto popular. Los magistrados asumirán sus labores con el desafío de rediseñar el cuestionado Poder Judicial.

La nueva Suprema Corte de Justicia de México (SCJN), que estará integrada por nueve jueces, comenzará sus trabajos este 1 de septiembre, con varios hitos históricos a cuestas y el desafío de rediseñar el cuestionado Poder Judicial.
Aguilar, que será formalmente el nuevo presidente de la SCJN resaltó que “para el país estamos iniciando algo nuevo. No solo somos materia, también somos inteligencia y somos espíritu y por eso hoy quisimos iniciar nuestras actividades con la guía de nuestras sabias y sabios”. Esta mañana realizaron una celebración por representantes de comunidades indígenas “es una muestra palpable de que hay un compromiso” para servir al pueblo.
Tras presenciar la ceremonia de consagración de los bastones de mando, indicó que a las cuatro de la tarde cada uno de los integrantes de la nueva SCJN van a recibir su bastón a las 16:00 horas “en el Zócalo de la ciudad, en el corazón de nuestro país”.
Primeras veces para esta Corte Suprema
Son muchas las “primeras veces” que representará esta Corte. Para empezar, sus nueve integrantes surgieron en la inédita elección judicial que se realizó el pasado 2 de junio y que fue ideada durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador. La actual mandataria, Claudia Sheinbaum, asumió ese legado con el objetivo de renovar los órganos judiciales a través del voto popular, algo que nunca había ocurrido en el país.
La oposición ha insistido en atacar el órgano, que ni siquiera ha asumido funciones, insinuando que podría convertirse en instrumento del partido oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
La nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación enfrenta un gran reto: recuperar la confianza de la ciudadanía. Para lograrlo debemos acercar la justicia a cada sector de la población, solo así podremos construir un Poder Judicial al servicio del pueblo.#NuevaSupremaCorte pic.twitter.com/IeOOsoQlmU
— Hugo Aguilar Ortiz (@HugoAguilarOrti) August 27, 2025
López Obrador y Sheinbaum, por el contrario, destacaron siempre el carácter inédito de una elección para democratizar el Poder Judicial en el país. El objetivo, además, era devolverle el prestigio a una instancia ensombrecida por prácticas como nepotismo, clasismo, ineficacia y corrupción.
La segunda faceta novedosa es que la Corte no había sido encabezada por ningún indígena desde que el cargo fue ocupado por el prócer mexicano Benito Juárez, en 1857. Ahora, el presidente será Hugo Aguilar Ortiz, un abogado de 52 años, nacido en Oaxaca, exasesor del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y comprometido con los derechos humanos.
Aguilar Ortiz fue el único de los 64 candidatos a jueces de la (SCJN) que se identificó como indígena, ya que es mixteco y habla su propia lengua tu’un Savi.
Otra “primera vez” de esta nueva Corte es que tendrá mayoría de mujeres, ya que asumirán cinco juezas: Lenia Batres Guadarrama, Yasmín Esquivel Mossa, Loretta Ortiz Ahlf, María Estela Ríos González y Sara Irene Herrerías Guerra. Las acompañarán cuatro magistrados: Aguilar Ortiz, Giovanni Azael Figueroa Mejía, Irving Espinosa Betanzo y Rodrigo Aristides Guerrero García.
Perfiles
El presidente Hugo Aguilar Ortiz fue asesor del expresidente López Obrador en temas indígenas y en proyectos como el emblemático Tren Maya, una de las principales obras de infraestructura del pasado Gobierno.
Lenia Batres Guadarrama, en tanto, tiene 56 años y proviene de una familia de larga trayectoria de izquierda, cuyos miembros han ocupado altos cargos políticos. Su hermano Martí ha sido diputado, senador, jefe de Gobierno y actualmente es parte del gabinete de Sheinbaum; en tanto que su hermana Valentina ha sido diputada desde 2018.
Yasmín Esquivel Mossa y Loretta Ortiz Ahlf, al igual que Lenia Batres, fueron propuestas por López Obrador para pertenecer al SCJN y decidieron participar en la elección judicial para revalidar su lugar en el órgano.
A sus 78 años, María Estela Ríos González ha sido consejera jurídica de López Obrador, tanto en su paso por la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México (2000-2005) como en la presidencia. Irving Espinosa Betanzo, de 49 años, es un abogado que fue asesor de Morena en la Cámara de Diputados.
Sara Irene Herrerías Guerra es una abogada de 61 años que fue fiscal especializada en Derechos Humanos de la Fiscalía General de la República (FGR) y también ejerció cargos públicos durante los gobiernos de Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018).
Entre los varios puestos que ocupó, destaca el haber sido asesora en la Procuraduría General de la República que encabezaba Jesús Murillo Karam, el exfiscal que está preso y acusado de desaparición forzada, tortura y obstrucción de la justicia en el caso de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ocurrida en 2014.




