El hijo de Bolsonaro pide a EEUU que sea parte de la “lucha contra el narco” en Río de Janeiro

Telegram
WhatsApp
Copy link
URL has been copied successfully!

El brutal operativo policial que ordenó el gobernador de Río de Janeiro, el bolsonarista Cláudio Castro, dejó más de un centenar de muertos y un clima de guerra. El senador Flávio Bolsonaro pide al secretario de Guerra de EEUU “expandir a Brasil las operaciones desplegadas en Venezuela y Colombia”.

El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente de extrema derecha, ha animado públicamente a Estados Unidos a expandir a su país, la campaña de ataques militares emprendida en aguas de Venezuela y Colombia contra barcos que supuestamente transportan drogas.

El mensaje del parlamentario, publicado en X, se hace eco de un post del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, sobre el ataque más reciente. Y dice en inglés: “¡Qué envidia! He oído que hay barcos así en Río de Janeiro, en la bahía de Guanabara, inundando Brasil con drogas. ¿No quieren pasar unos meses aquí y ayudarnos a combatir estas organizaciones terroristas?”.

Las declaraciones se dan en un contexto de violencia en Río de Janeiro donde se produjeron al menos 120 muertos en operativos policiales contra Comando Vermelho, a partir de una ofensiva con 2.500 agentes, helicópteros y blindados que buscó capturar a capos de la organización criminal en los complejos de Alemão y Penha.

Los Bolsonaro son reincidentes en los llamamiento a EEUU para que la Administración republicana penalice a su país. Otro hijo del expresidente, el diputado Eduardo Bolsonaro, que lleva meses instalado en Texas, ya incentivó en público y en privado al Gobierno de Trump a castigar a Brasil por juzgar al patriarca.

La campaña bolsonarista en Washington hizo que el republicano impusiera aranceles del 50% a las importaciones brasileñas y sanciones a varios jueces del Tribunal Supremo y a sus familias. Pese a la presión, Bolsonaro padre fue condenado en septiembre a 27 años por un intento de golpe de Estado.

La campaña militar contra supuestos traficantes de drogas extranjeros ha causado polémica en EEUU, palabras gruesas y movilización chavista en Venezuela y enorme inquietud en toda América Latina, una región violenta, pero que, como suele recalcar el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no sufre guerras entre países hace tiempo.

Resulta llamativo que el clan Bolsonaro insista en esa línea de animar a una potencia extranjera a atacar a su país, ahora militarmente, dado que el tarifazo hizo caer en las encuestas electorales al expresidente Bolsonaro mientras Lula recuperaba respaldo y lograba superar la peor crisis de popularidad de su carrera.

Lula ha anunciado este jueves, durante una visita oficial a Indonesia y a días de cumplir 80 años, que dentro de un año concurrirá a las presidenciales en busca de un cuarto mandato.

Mientras, Bolsonaro padre permanece mudo por orden judicial y en prisión domiciliaria a la espera de que su condena sea firme y los jueces decidan si entra en una prisión o cumple la pena en su casa, en Brasilia. La sentencia contra Bolsonaro y los militares que urdieron el golpe con él fue publicada este miércoles, con lo que se abrió el plazo de cinco días que las defensas presenten sus recursos. Los especialistas consideran que no hay ninguna opción de que las condenas sean revertidas. Se espera que los abogados de Bolsonaro aleguen motivos de salud para que su cliente eluda la cárcel.

Mientras, el Congreso tramita un proyecto de ley para reducir las penas a los golpistas, incluido el expresidente. La propuesta de amnistía, la preferida por Bolsonaro, ha perdido fuelle en las últimas semanas. Varios de los gobernadores que aspiran a ser el candidato de derechas frente a Lula han prometido indultar a Bolsonaro si alcanzan la Presidencia en 2026.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *